En grandes ciudades como Londres, el verdadero lujo es el espacio.
Desde que me mudé a esta vibrante ciudad, mi visión de la casa -tanto como arquitecta como a nivel usuario- ha cambiado por completo. Quizás, pensándolo bien, simplemente mi mirada se ha reinventado.
El tradicional modelo de apartamentos enormes, en enormes ciudades, alojando bajo un mismo techo a varios jóvenes, ha dado paso a otras configuraciones y formas de vida.
Los edificios que conforman la trama urbana existente se vuelven versátiles para adaptarse a las nuevas necesidades de nuestra -mil veces nombrada- vida moderna. En Londres en concreto, las casas Victorianas aterrazadas, asociadas antaño a gente pudiente, a día de hoy se subdividen para dar lugar a tantos apartamentos como plantas tenga la misma. Los portales desaparecen. Y entrar significa acceder directamente a casa con la misma naturalidad con la que cada uno abriría la puerta de su habitación.
Por otro lado, también en los bloques de vivienda en altura, se llevan a cabo importantes reformas para dar cabida a múltiples hogares...incluso cuando su antigüedad -apreciable en ventanas de guillotina originales, en instalaciones de calderas que roban (a veces demasiado) espacio...- se hace muy evidente.
Como arquitectos siempre pensamos soñamos con grandes escalas, amplios espacios, mucha (muchísima!) luz, extensos patios o balcones...y sin embargo... !nunca imaginé que las ´petite surfaces´ supusieran retos tan interesantes y tuvieran tanto encanto!
Lo reconozco: me he vuelto adicta al ejercicio de maximizar espacios reducidos, a las pequeñas soluciones prácticas, a los accesorios low cost y al ´DIY´! Ya no puedo parar de imaginar vidas posibles para cualquier espacio que se cruza en mi camino: cuanto más limitado, más opciones para ofrecer.
Este nuevo hobby, tiene mucho que ver con el hecho de que durante los dos últimos meses de mi vida he disfrutado como una enana decorando y organizando mi nuevo estudio en el centro de Londres. De ahora en más, ni puedo, ni quiero dejar de perseguir pequeños refugios con encanto. Me inspira cada pequeño espacio que veo. Y de cualquier constraint surge una oportunidad.
El estudio que compartimos con vosotros hoy nos ha cautivado por la intensidad que logra con tan pocos recursos. Su sencillez es su esencia. Sin duda, y de nuevo ¡menos es más!
Somos nosotras...o este apartamento es pura delicia? ;) Un acierto en cada pequeño rincón.
Esperamos que os guste -e inspire- tanto como a nosotras!
PD. !Que vivan los contrastes!
Somos nosotras...o este apartamento es pura delicia? ;) Un acierto en cada pequeño rincón.
Esperamos que os guste -e inspire- tanto como a nosotras!
PD. !Que vivan los contrastes!
El primer desafío lo encontramos en cuanto entramos, con esta silla Butterfly, que personalmente me encanta tanto por su diseño como por su comodidad. Aquí surge el primer juego de opuestos: muebles de diseño en un espacio limitado. Por no decir pequeño. Algo que, hasta hace unos años, nos hubiera costado imaginar.
Vivimos un cambio de concepto: las casas mínimas se convierten en verdaderos espacios de lujo en los que se mezclan, como si estuvieran predestinados a ello, las más exquisitas piezas de diseño con las comunes y repetidas piezas de decoración.

La elección de las lámparas es de nuevo una gran apuesta. Por un lado, se mezcla diseño y originalidad con soluciones básicas y austeras. De nuevo: menos es más. La mayor parte de la iluminación se hace a base de simples bombillas sin pantalla o recubrimiento alguno, para destacar tan sólo determinadas piezas de diseño que aparecen en espacios como el salón o comedor.

Especialmente apreciable aquí la mezcla de contrastes de la que os hablaba al principio. En este estudio los sencillos accesorios de papel y cartón adquieren el mismo valor que una silla de autor. No hay prejuicios. Una apuesta absoluta por el binomio practicidad y belleza. Y, tampoco hay espacio para la ostentación: se trata cada objeto como una pequeña obra de arte.

Buscando siempre maximizar el espacio de almacenaje, la puerta pierde su carpintería para ser enmarcada por una estantería blanca de lineas sencillas. Nada parece estar en su sitio, pero todo está integrado...formando parte de un orden mayor sin reglas pero con un manejo perfecto de la esencia del lugar.



El aroma antiguo y decadente de la madera en suelos, carpinterías y puertas, lejos de generar sensación de dejadez aporta una esencia especial, una gran personalidad...y es que... ¡quién no querría tener una puerta con tanto salero como esta de color azul!

El perchero es sin lugar a dudas la estrella del estudio. Se puede imaginar un burro más sencillo, original y barato? Apuntado queda como mi adquisición de la semana, es facilísimo! :)


De nuevo la arquitectura se convierte en parte del mobiliario. La cama sencilla, sin cabecero, para que la pared, pintada para dar contraste, haga sus veces. Limite y enmarque. Las láminas y su composición dan el equilibrio perfecto al conjunto. Los revisteros, otra maravilla. No se me ocurre un diseño más apropiado, Olé!


Los jarrones son a menudo botellas usadas con flores silvestres, otro MUST!



La cocina a simple vista parece muy normal, casi neutra y con poca personalidad. Error...! Miremos juntos con detalle! En esta casa nada es normal, todo es distinto a casi todas las casas convencionales pero sin embargo todo funciona. La vajilla está a la vista; tenemos tendencia a esconder todos los utensilios de cocina y a dejar la encimera como si nadie nunca la usara... Aquí se nos demuestra que la cocina es un espacio que tiene su propio orden o reglas de juego, todo a la vista, listo para usar, para improvisar y pensar sobre la marcha. Sin muchos recovecos, práctica y eficaz.











Y para demostrar con datos... aquí os dejamos con la vista en planta de la vivienda. ¡Comprobad vosotros mismos el potencial que tienen unos pocos metros cuadrados! Y es que, como tantas veces nos demuestra la vida, de las limitaciones pueden surgir ideas excepcionales. Basta con ser capaz de imaginar.... Y eso pensamos seguir haciendo!Nos leemos pronto... y gracias por acompañarnos, un martes más!





Me enamoré de la puerta y la cocina. Me encanta que tenga esa proporcionalidad respecto al resto de la casa, porque al final en las cocinas se tiende a hacer mucha vida.
ReplyDeleteLe voy a pasar la dirección del blog a una persona muy especial para mi. Creo que le va a chiflar. Os une la profesión y la nacionalidad...
Me ha encantado la selección de hoy.
Completamente de acuerdo, María: la cocina es -muchas veces- el alma de la casa.
DeleteNo se diga más entonces, ¡esperamos ansiosas la visita de tu personita especial! Gracias una vez más por tu mirada, siempre llena de asociaciones...